domingo, 30 de diciembre de 2012

LA OBRA PLASTICA DE DAIRO BARRIOSNUEVO (4)




El Gran Torres. Dibujo a lápiz de color 50 X 70 cms.

 LA NARRATIVA DEL BAILE POPULAR SEGÚN LA OBRA DE BARRIOSNUEVO
Por Manuel Guillermo Ortega (Guillermo Tedio)*


Después de una larga búsqueda por los caminos de los tópicos o motivos populares, Dairo Barriosnuevo (de Guaranda, Sucre, Colombia) ha llegado a una estética pictórica del mundo de los cuerpos que giran alrededor de la música, en las verbenas o bailes populares. Sus dibujos y pinturas se han instalado en ese abigarrado universo que se mueve en torno del fenómeno del pickup (picó) o estruendosos y monstruosos equipos de sonido, con bafles y parlantes gigantescos que en Barranquilla  y Cartagena, la gente conoce con nombres y eslóganes igualmente pantagruélicos: El Coreano (soy el número uno), El Gran Freddy (la revelación del momento), El Gran Pijuán (el papá de los grandes), El Dragón (sonido verdadero), El Sibanicú (el que prefieres tú), El Solista (el que llena la pista).
El Gran Freddy. Dibujo a lápiz de color 50 X 70 Cms.

El Dragón. Dibujo a lápiz de color 50 X 70 Cms.
            
Sadid Ortega Pérez, competente investigador en esta temática de las verbenas populares, anota:


“en la clase popular y parte de la clase media, el picó representa el alma de la fiesta. Otros sectores lo consideran un rey al que hay que rendirle tributo, y los sectores más fanáticos creen que él picó es una divinidad, un dios cuyos seguidores o fieles devotos lo siguen en cada presentación como si se tratara de un ritual o una penitencia”


Y agrega:

“el picó congrega a sus seguidores como por arte de magia. Cuando comienza a sonar, empiezan a llegar los bailadores de todas partes, atraídos por ese trepidar cadencioso que les penetra todo el cuerpo y les hace hervir la sangre. Ya no es el tambor el que los convoca, a la usanza de los primitivos abuelos africanos. Ahora en estos tiempos modernos, el que reúne la tribu es el picó”

El Coreano. Dibujo a lápiz de color 50 X 70 Cms


El Sibanicú. Dibujo a lápiz de color 50 X 70 Cms.

En el dibujo y la pintura de Barriosnuevo se entrega una vocación narrativa. Todo dice y relata en el imaginario pictórico de este artista sucreño trasladado a Barranquilla desde 1977. Cuentan sus rostros, sus gestos, su ropa, el amontonamiento, las mujeres que acompaña ese mundo masculino en el que los jóvenes de los barrios populares se ponen a prueba en una especie de duelo del cuerpo, en los compases cadenciosos de un ritmo desenfrenad que nos lleva al mulataje, a lo negroide. Las figuras de Barriosnuevo son jóvenes que parecen estar en un trance litúrgico, en comunicación con una divinidad que seguramente tiene sus raíces en el África ancestral. Mientras unos bailan, los otros observan en espera de su turno de la danza, con el fondo de los monumentales picós de colores abigarrados e imágenes que recrean un ambiente o paisaje a veces idealizado, lejano y exótico, de dragones, cobras, y escenas bucólicamente tropicales, y otras, de tanques de guerra y personajes como Fidel Castro y el Che Guevara.


El Gran Pijuan. Dibujo a lápiz de color 50 X 70 Cms
Barriosnuevo ha creado una estética de lo bajo y lo feo, elevando manifestaciones populares de baile y música a un arte que logra transmitirnos la fuerza vivencial de un universo barroco y chillón donde la violencia contenida en los cuerpos se entrega a movimientos rítmicos catárticos, al son del sonidobestial de los picós.
El Solista. Dibujo a lápiz de color 50 X 70 Cms
El Artista Plástico Dairo Barriosnuevo.
 Bibliografía:

La Casa de Asterión. Revista trimestral de estudios literarios Volumen V - Número 20, Enero – Febrero Marzo de 2005
Revista Dominical de El Heraldo, Barranquilla 01.03.2009. Pag.12
Fotografía: Salwa Amastha, archivos de Fukafra

*Profesor de Ciencias Humanas de la Universidad del Atlántico

martes, 25 de diciembre de 2012

“LOKASSA YA MBONGO EN BARRANQUILLA”

Matilde Herrera recibiendo al maestro Lokassa Ya Mbongo
 
El viernes 13 de agosto de 2010, nos estuvo visitando un importante artista de la música popular africana, se trata nada menos que de Lokassa Kasia Denis, más conocido en el mundo de la música internacional como Lokassa Ya Mbongo, cuya rueda de prensa se pudo efectuar en La Fundación La Cueva de Barranquilla, y gracias a la gestora cultural Lina Robles, quien nos facilitó este importante espacio, precisamente, para la promoción del concierto musical que se llevaría a cabo al día siguiente en el parqueadero del estadio Metropolitano Roberto Flaco Meléndez.
William Guzmán, Sidney Reyes y Lokassa Ya Mbongo
                                            
La Fundación Kusuto, en cabeza de los hermanos Ariel y Javier Cáceres, de igual forma el compañero y amigo de investigación étnica Cho Mane Hernández, quienes cordialmente, me solicitaron que hiciera parte del equipo de personas para hacer el debido recibimiento al maestro Lokassa. La primera tarea que me solicitaron fue preparar unos boletines informativos para la prensa escrita local, acerca de lo que este ídolo de la música popular africana significaba y representaba para un importante sector o público melómano como el de Barranquilla. 

 
En primera instancia, el grueso de público seguidor de la música de Lokassa se encuentra en los estratos sociales más humildes y pobres, no sólo de esta ciudad, sino de las periferias de Cartagena, Santa Marta…porque es precisamente allí, a donde llegan y suenan los éxitos musicales de este artista, al igual que otros músicos y orquestas de origen africano y que gracias a los enormes equipos de sonido (sound system) llamados pickup o picós, de estas importantes ciudades de la región Caribe colombiana, en las últimas cuatro décadas, y que son los únicos y verdaderos divulgadores de este importante ritmo de música congolés llamado Soukous, entre otra gran variedad de ritmos correspondientes a otros países igualmente africanos, como en el caso del Highlife de Nigeria, El Makosa de Camerún, El Benga de Kenya…entre muchos otros.
 
Un aspecto curioso por no decir extraño en todo este asunto de música popular, y que de alguna manera evidencia, lo que siempre hemos dado a conocer no sólo a través de escritos como el presente, sino a través de nuestras conferencias, y que por años, hemos venido realizando el equipo de investigadores de Fukafra de los compañeros Nicolás Contreras, Sadid Ortega, Nelson García, Walter Hernández, entre otros ponentes, muy a pesar de la enorme acogida que ha tenido la música de Lokassa Ya Mbongo, siendo tan popular y significativo para estos pueblos, me permito el atrevimiento y/o la osadía, de decir que hasta casi comparable con la enorme producción de músicos locales, como el Joe Arroyo y Diomedes Díaz, para sólo citar dos ejemplos, lo que resulta increíble, es que la prensa local oficial, no tuviera ni idea, a la hora de su visita a esta ciudad, ¿de quién era este personaje? y mucho menos ¿qué tipo de música tocaba e interpretaba?
 
Algo está pasando con aquello de los circuitos alternos, con las culturas emergentes, con los nuevos fenómenos de tribus urbanas contemporáneas, y otras manifestaciones que siempre han estado ahí, pero que hasta ahora, no han sido oficialmente reconocidos y que siempre han sido invisibles, marginados y soterrados, no desde ahora, desde hace ya muchos años. En el caso Lokassa Ya Mbongo, Bopol Mansiamina, Diblo Dibala, Pablo Lubadika, Oliver De Coque, Daly Kimoko y una serie guitarristas, grupos y orquestas del mundo africano que están sonando su música desde finales de la década de los 70s.
 
La rueda de prensa con Lokassa Ya Mbongo estaba programada para las 9:00 de la mañana, y aunque el artista tenía que desplazarse desde la ciudad de Cartagena, ya un grupo de personas (fans) estaba preparada esperando desde mucho antes, y aunque el evento fue de divulgación restringida, no dejaba de preocupar el hecho, de que se nos viniera mucho personal, lo que de inmediato, el recinto se nos quedara pequeño y hacinado, al momento de llegar el artista.
 
Pasaban las horas y crecía la ansiedad de saber sobre el arribo de Lokassa. En los pasillos de La Cueva se rumoraba que al artista no le había gustado el planchado de su traje, entonces, había que esperar hasta cuando nuestro invitado Lokassa estuviera cómodo y a gusto. Ya era medio día y nadie de los allí presentes se atrevía ir a almorzar, porque podía perderse el gran acontecimiento histórico y social, ¿y porque no? Hasta poder tomarse una foto con el artista, para de inmediato subirlas a las redes sociales y compartirla, que la imagen lo diga todo por sí sola, el hecho de conocer a Lokassa de Carne y hueso, lo que para muchos resultaría una hazaña, y no les queda otra que seguirlo viendo por medio de las portadas de los discos, fotos y videos del Internet.
 
De antemano, ya se sabía que la gran artista africana Mbilia Bel, quien compartiría la tarima con Lokassa durante el concierto, no podía estar presente y hacer parte de la rueda de prensa, porque apenas se encontraba en el aeropuerto de Bogotá con destino a Cartagena. 
Mbilia Bel y el productor audiovisual Lucas Silva
      
Como a eso de la 1:00 de la tarde, por fin llega Lokassa, y viene en uno de los carros que hacen caravana. Desde la camioneta que trae los vidrios ahumados vienen saliendo personas entre los que se encuentra el empresario de espectáculos de baile Álvaro Gómez, hasta que uno de ellos, no estoy seguro, pero creo que era Alex Boicel, lo anunciara con el reconocido y acostumbrado grito: señoras y señores ¡¡¡Lokassaaa Yaaa Mbongooo!!!
 
Y de una manera estelar aparece ante todos los allí presentes el singular personaje vestido con gran elegancia, con fino traje entero y despojándose de sus gafas negras y con la enorme sonrisa que le caracteriza y abriendo los brazos al público, el que de inmediato le respondió yéndosele encima para tocarlo y abrazarlo y estar a su lado ante los disparos de los flashes.
Lokassa Ya Mbongo a su ingreso a la Fundación La Cueva
Ahí tenía enfrente a uno de los músicos que me hizo bailar en los bailes de verbena desde que era un joven adolescente, y que me hizo mostrar mis dotes de gran bailarín en los años 80s, después cuando picotero programaba su música, actualmente, lo escucho y sigo disfrutando de la bella música que digitan sus manos y que brota de sus ideas.
 
Pues bien, no sólo tuve la oportunidad de conocer al maestro Lokassa, sino el privilegio de conversar e interactuar con este gran músico y lo hice por medio de un estudiante de la Alianza Colombo Francesa que se encontraba entre el público asistente durante la rueda de prensa, joven este que nos saco a todos los asistentes de unos graves problemas de comunicación, pues, Lokassa no habla español y aunque vive en Estados Unidos, apenas domina algunas palabras y frases del inglés.
Lokassa en plena rueda de prensa
Durante la rueda de prensa algunos de los asistentes le preguntamos acerca de su producción musical, especialmente, sobre discos que él ya consideraba viejos y que ya no interpretaba.
 
Nos hizo saber acerca de la historia de la música africana y su impacto en Europa y Estados Unidos y el mundo en general, luego nos hablo de su particular guitarra, nos decía que él mismo le mandaba a poner las cuerdas, las cuales tenían una acústica especial para su oído como artista músico.
 
Entre las muchas preguntas que le hicieron la periodista de El Heraldo Martha Guarín le pregunto si conocía a nuestra cantante colombiana Shakira y contesto que la había oído nombrar, pero que definitivamente no.
 
Incluso, Lokassa con una guitarra que no era de su propiedad nos hizo una pequeña muestra de su habilidad técnica tocando para nosotros unas melodías de su antiguo y extenso repertorio, a medida que interpretaba la melodía, los allí presentes identificábamos el nombre de cada tema musical. Como quien dice, tuvimos nuestro propio concierto interactivo y privado en la Fundación La Cueva con el maestro Lokassa, quien en más de una ocasión le corrigió al auditorio los títulos de las canciones, pues, aquí en el Caribe colombiano, le aplicamos un apelativo a la mayoría de las canciones venidas en otro idioma, especialmente a las de origen africano y eso él, lo entiende perfectamente.
 
Después de la rueda de prensa Cho Mane Hernández y este servidor, nos sumamos a la caravana que lo acompañaba a su agenda promocional del concierto.
 
Llovía intensamente en Barranquilla y Lokassa pudo apreciar los enormes y feroces arroyos de esta ciudad mientras nosotros a su lado conversamos. 
Alex Boicel, Dairo Barriosnuevo y Lokassa Ya Mbongo
Después de salir de aquella inolvidable rueda de prensa y recibir cátedra acerca del mundo de la música africana y de las experiencias y actuaciones musicales de Lokassa, me pareció importante que supiera un poco sobre el impacto e influencia de él como músico y su música en la ciudad de Barranquilla.                

A Lokassa le hice saber que hace algún tiempo, aquí en Barranquilla, quizás 5 ó 6 años, se corrió el lamentable rumor de que había muerto, y todo se debió a que de él, ni de sus producciones musicales no se sabía nada, no se tenía noticia alguna. Hasta hubo locutores de radio especializados en esta música que se atrevieron decir al aire sin haberlo confirmado.
 
Lokassa escuchando con cara de sorpresa y preocupación lo que le decía, se pasaba la mano por la cabeza diciendo: “no death no.”Le comente que hace más de diez años en la localidad del sur occidente de Barranquilla, hubo una pandilla de muchachos verbeneros, seguidores de picós y por supuesto de su música, y como en los casos de la cultura urbana y violenta de Jamaica, los denominados Rud Boys, este grupo de champetúos se hicieron llamar los Lokassa ya Mbongo. Lo curioso del asunto es que estos muchachos que son de muy baja escolaridad, no saben pronunciar bien su nombre y mucho menos escribirlo.

Le dije a Lokassa y sin temor a equivocarme, que no tanto como músico, porque realmente, no lo conocen de una manera masiva en el Caribe colombiano, pero sí su música, la cual es mucho más importante en esta ciudad que la de muchos otros artistas de la música internacional, incluso, que muchas de las estrellas de la generación de la salsa y que lo podemos demostrar inventariando la serie de éxitos, disco por disco, que durante décadas, ha sonado y no dejan de sonar en Barranquilla. Que tiene un variado público seguidor que cubre todas las generaciones: niños, jóvenes, adultos y gente veterana, en fin, todas las edades, que lo hace para esta ciudad un personaje vivo y de una gran vigencia.

Después de un receso en el restaurante del Fabio Pobeda (QEPD) su paso por el canal regional de Telecaribe y más tarde por la emisora de radio Olímpica, hemos podido comprobar que el fenómeno de la música de Lokassa Ya Mbongo, en la ciudad de Barranquilla es una toda una realidad.        

La estelar presentación de Lokassa Ya Mbongo en Barranquilla
 

Fotografía:
Matilde Herrera, Sidney Reyes, Juan Carlos Rodelo, Lucas Silva, Alex Alemán, William Guzmán y por supuesto, los archivos de Fukafra.
*Artista plástico e investigador cultural
 

 

sábado, 1 de diciembre de 2012

LA OBRA PLASTICA DE DAIRO BARRIOSNUEVO (3)





Video documental "La Radiola Más Grande Del Mundo", Serie Retratos, de Heriberto Fiorillo, Audiovisuales año 1996.

LA VERBENA Y EL PICÓ
Por Sadid Ortega Pérez; Profesor de la Universidad del Atlántico

Dairo Barriosnuevo es un joven artista que nació en Guaranda Sucre el 5 de octubre de 1968, sin embargo, desde muy niño parte de su familia se traslado a Barranquilla en donde permanecen afincados.
Tal vez en Colombia no exista otra persona que conozca más sobre el fenómeno afro caribeño del picó, la verbena y la champeta que Barriosnuevo.
Dairo creció, estudio y se hizo pintor inmerso en ese ambiente festivo y popular. Desde adolescente fue bailarín de champeta, después ayudante de sonido de un picó y se convirtió en picotero (disc jockey).
Por eso su obra plástica, hecha a lápiz de color, nos comunica su alegre testimonio propio de quien además de vivir en el contexto, se dedico a investigar y escudriñar desde diversas disciplinas de la ciencia sociales como la antropología, la sicología, la arquitectura, la lingüística, la historia, la religión y ante todo la estética.
Precisamente, es el aspecto religioso lo que quiere resaltar Barriosnuevo en su último trabajo “Devoción Popular” Si analizamos, por ejemplo, su obra “El Timbalero” se observa como los jóvenes que ayudan a bajar el picó del camión, lo hacen convencidos de que no están cargando una máquina de sonido sino que llevan en sus manos a una divinidad, a un Dios, un ídolo, el cual debe recibir todos los cuidados y honores como si lo llevaran a una procesión.

El Timbalero, dibujo en técnica lápiz de color, 50 x 70 cms

Y es que el picó es eso: un ídolo que hay que venerar, respetar y hacerlo respetar. La verbena es el templo sagrado donde ese picó se personifica y se convierte en un sacerdote que nos convence con su sermón musical y nos mueve a la ejecución de ritos ceremoniales como la contemplación, el baile, el canto, y los gritos de alegría.
Barriosnuevo se ha nutrido en la fuente de la sabiduría de los maestros del arte universal como Peter Brueguel, precursor del barroco en su obra dedicada al campo. Honoré Daumier, modernista, pintor del realismo social, Edgar Degas, impresionista, con su obra “La clase de danza” Augusto Renoir, impresionista, con su obra “El molino de la gallete” Toulousse   Lautrec, con su obra “El baile” y Paul Gauguin, quien pinto indígenas y nativos, Henry Rousseau con su arte naif o naive a través del manejo del volumen y las formas. Dairo  no oculta la herencia del cubismo del gran Pablo Picasso.
También pintores latinoamericanos han sido referentes en la obra de Barriosnuevo como el brasilero Cándido Portinari, además, de cierto aire de arte primitivo en las perspectivas escalonadas del paisaje urbano al analizar el cuadro “El Rojo” al igual que los rasgos angulosos en las formas y la trama del ambiente picotero.
El Rojo, dibujo en técnica de lápiz de color, 50 x 70 cms
               
Por los lados barranquilleros la influencia es evidente por artistas como Belimastth, Alcúr, y Alsanders, maestros del arte popular callejero de cantinas, verbenas y picós.
Si usted quiere escuchar desde el silencio el trepidar  de un picó, aprecie la obra de Barriosnuevo.

El Ray Estereo, dibujo en técnica lapiz de color, 50 x 70 cms



Nota bibliográfica:
El Heraldo Dominical, Barranquilla 28 de julio de 2002, Pag.6 y 7.

Fotografía: Adolfo Hernández
  
Diseñador Grafico: Leonardo Camargo



Por Dairo Barriosnuevo

Artista plástico e investigador cultural


    

miércoles, 28 de noviembre de 2012

¡¡¡LOKAAASSAAA YAAA MBONGOOO!!!

Por Dairo Barriosnuevo*
Lokassa Ya Mbongo durante el concierto en Barranquilla, sábado 14 de agosto de 2010
Este es sin duda, el grito, que podríamos considerar como una marca registrada y que rinde crédito, respeto, admiración y culto, como el gran artista músico, no sólo en el público melómano y seguidor de las producciones musicales donde participa, sino entre sus compañeros y colegas de oficio, los cuales de alguna u otra forma, lo han acompañado por años y hasta décadas, durante sus incontables presentaciones musicales.

Hago referencia a Lokassa Kasia Denis, más conocido en el mundo de la música popular como Lokassa Ya Mbongo, uno de los más grandes maestros de la guitarra eléctrica del África subsahariana y urbana de hoy.

La verdad es que desde que era casi un niño, por allá en el año de 1982, sin yo saberlo, siempre escuchaba La música de Lokassa programada en los volúmenes grabados en los casete del picó El Timbalero, los cuales sonaban casi de manera permanente en la vieja grabadora de un amigo de infancia llamado Jairo Siris, aunque nosotros desde entonces, y siempre, fuimos seguidores de su música y otras, también de África y el Caribe antillano, ignorábamos por completo acerca de la creación y autoría de tan maravilloso sonido, ritmo, melodías y bellas armonías.
El boxeador y melómano champetúo Jairo Siris
             
Cabe destacar que el Pickup (picó) en español, es el nombre con el que se le se conoce al equipo o sistema de sonido colombiano, como si se tratara The Sound System (Jamaica) o Los Sonideros de Monterrey (México) al igual que las llamadas Mini TK de Maracaibo (Venezuela).
Cabe destacar que para el inicio de los 80s, y siempre, hasta el día de hoy, el comportamiento condicionado en la preservación de la información musical, todavía secreta en algunas piezas musicales, particularmente, en lo que respecta a la música africana de antaño y que fuera producida hace tres o cuatro décadas atrás, sólo era del manejo de ciertos picoteros (Disc Jockey) de los llamados picós grandes, quienes tenían y se enorgullecían, de tener y mostrar las portadas de los álbumes y colecciones de música original, de una manera rápida y cautelosa, para de esta forma, evitar que otras entidades picoteras también lo obtuvieran.

Los picoteros tenían el privilegio de manosear y clasificar los discos en acetatos y ante todo, el dominio de la información que traía en sus preciadas portadas originales, un saber, que de alguna manera, representaba en ellos una singular forma de poder, como también el tener a su disposición un foco o una fuente transmisora, como en el caso del picó mismo, y/o programas de radiodifusión en los tiempos actuales y poder transmitir y cultivar ese mismo saber, de eso y para eso, es que algunos de estos picoteros, hedonistas, eligieron vivir.
La música de Lokassa que más se escuchaba por ahí, todavía hoy, suenan como verdaderos clásicos de la música africana a donde sea que se encuentre sonando el oderoso sonido de un picó, porque en ese tiempo (años 70 y 80) ni pensar por algún otro medio que no fuera por este aparato de sonido, como en el caso de las emisoras de radio, las cuales tenían a esta música totalmente segregadas a razón de ciertos estigmas y prejuicios sociales de tipo clasista y hasta racial, todavía como rezagos de los tiempos de la esclavitud. Así que para oír esta música y bailarla, teníamos que ir a los bailes de verbenas, lo que significaba meterse a las entrañas de los barrios populares, y marginales, a los guetos de la ciudad de Barranquilla y su área metropolitana como los municipios de Soledad y Malambo, entre otros.

Estos bailes tenían que estar animadas no por cualquier picó, sino uno de cartel que tuviera un buen nombre, con antecedentes históricos populares dentro del sistema de sonido local, que difundiera la música africana y que no tuviera prejuicio, ni la vergüenza al ponerla a sonar y que con su enorme y bello sonido percusivo, retumbara e hiciera estremecer varias cuadras a la redonda.

Como siempre lo dice el amigo Sidney Reyes, cada disco africano tiene su propia historia dentro de nuestro contexto musical picotero. Sin embargo, cabe aclarar, que el orden cronológico de la discografía o las fechas en que fueron realizadas estas producciones musicales, fácilmente, puede no coincidir con el tiempo en que sonaron y fueron éxitos en los bailes de verbena en Colombia.

El investigador de la cultura musical afro Sidney Reyes
Los antecedentes más lejanos que conocemos de Lokassa es para finales de la décadas de los 70s, me refiero aquellas producciones grabadas con la Orquesta África alls Stardonde lo acompañan importantes voces como la de Sam Mangwana en aquel disco llamado “Zela Ngai Nasala,” y que en nuestro medio es referenciado bajo el apelativo de “Las Carrozas” y que todavía hoy, es un éxito que llena de melómanos y bailadores los populares bailes de verbena:
Otro de los cortes musicales de la época y que fue un éxito rotundo en los bailes populares “Zenaba” con el cantante Théo Blaise Kounkou:
Y qué decir de otro de los discos con la voz de Théo Blaise Kounkou llamado “Massy”, una hermosa pieza musical, un verdadero clásico en estos bailes:
Nuevamente Sam Mangwana se impone con un disco al que los picoteros le acuñaron el apodo de “Sangre de Cristo.” El nombre oficial de esta pieza musical es “Bonne Anne”:
Una vez más, Sam Mangwana suena en los bailes del Caribe colombiano con el disco “Les Champions” el cual fue conocido en nuestro contexto picotero como “El Jiménez”:
Curiosamente, el fenómeno de rebautizar o acuñar esta, y otras músicas con nombres falsos e inexistentes, apelativos y apodos que sólo se manejan en nuestro contexto picotero, surgen de la necesidad de identificarlos para de esta forma, tener un lenguaje identificable de cómo pedírselo al picotero. Los títulos originales de estas canciones foráneas vienen en idiomas extranjeros como el inglés, el francés, portugués, idiomas africanos, papiamento antillano entre otras. El personal local, el habitante natural de nuestro terruño, quien es por lo general quien la escucha y baila, no domina otro idioma que no sea el propio, o sea, el español costeño, o el costeñol, según el escritor José Elías Cury Lambraño. Ya en el caso que nos ocupa, el estudioso del lenguaje urbano contemporáneo Nicolás Contreras, quien desde hace varios años viene organizando un diccionario del lenguaje de la Champeta y que ha denominado como el champeñol.
Antonio Mono Escobar, quien hace ya algunos años, fuera el director del Festival de Música del Caribe en Cartagena, y le denominara a este curioso acontecimiento social musical de rebautizar la música verbenera con los apelativos y apodos antes señalados, le llamó como “El Piconema.”
Ya para la década de los 80s, el reconocido grito de Lokassa ya Mbongo se escuchaba con la agrupación musical Soukous Stars, al igual que en otras agrupaciones donde también participaba. Allí lo acompañaban músicos guitarristas como Dally Kimoko, Ngouma Lokito, Nene Tchakou. Cantantes como Shimita El Diego, Ballou Canta, Yondo Syster, Zitany Neil, Lucien Bokilo, Passi Jo, Syran Mbenza, entre otros.
En esta época de los años 80s, fueron muchos los temas musicales en los que participo la guitarra líder de Lokassa y muy seguramente pasaremos por alto algunas de ellas que sonaron y se bailaron casi de manera simultanea en Barranquilla y Cartagena, gracias a la difusión y promoción de los enormes aparatos de sonido llamados picós.
Uno de los discos celebres, por así decirlo, por el gran impacto en el norte de Colombia, es el llamado Zouke Zouke de Pepe Kallé, y que aquí le apodaron con el nombre de “El Enano” por tener en la portada del L.P. un enano llamado Omoro que hacía de bailarín durante las presentaciones en concierto de la agrupación Empire Bakuba:
Otro de los grandes éxitos verbeneros fue aquel llamado “Moyibi” a finales de la década de los 80, de Pepe Kallé, Nyboma, Dally Kimoko y por supuesto con la participación de Lokassa Ya Mbongo:
Posteriormente, sonó otra versión del éxito Moyibi, tengo entendido que con sonido en vivo, de concierto, con más revolución o velocidad de sonido. En el medio picotero le llamaron Bakule bakule, con el respectivo enunciado o grito, que indica la participación de Lokassa en la grabación, sin embargo, para este momento, les quedamos debiendo el audio, no tenemos a disposición el link de la respectiva muestra sonora.  
Mónica, es un tremendo éxito, una locura con la participación de Lokassa Ya Mbongo a mediados de los años 80s:
Seguidamente: María Teresa, canción del cantante Bumba Massa Opika:
Al igual que el inolvidable éxito Maríe José del cantante Ballou Canta:
Tantina de Zitany Neil, curiosamente llamado en nuestro contexto con el piconema de “El Satanás” debido a la onomatopeya de un coro de la canción, apelativo este, correspondiente a una palabra muy estigmatizada, especialmente, en los círculos religiosos de los barrios populares, creándole prejuicio y a la vez resistencia hacia esta música, en especial esta pieza musical a la que nos referimos:
Maclo o Macho, es el nombre original de otro de los temas importantes de Lokassa y que recibió el nombre de “El Polvorín” en los años 80:
Por otro lado el disco titulado: Duniya de la cantante Yondo Sister, disco al que le apodaron como “El Bazuco” piconema este, traído de los cabellos, un absurdo, esa palabra tiene que ver con lo peor de las drogas alucinógenas, además de ser la más dañina para el consumidor es la más barata. Se asocia esta palabra con la canción por simple onomatopeya:
Nairobi Night fue uno otro de los discos de la Soukous Star con los que el bailador local zapateo mucho. Se le conoció con el nombre de Yeyeye. Los productores de música local e ilegal, por tratarse de un mosaico musical con la duración de más de 15 minutos, editaron la pieza musical en dos partes, e hicieron creer al bailador que eran discos por separado. Así que se bailo en dos tiempos diferentes. La primera parte sonó desde el principio hasta el minuto 3:30, fragmento este que llegó a sonar hasta ciertas emisoras de radio local. La segunda parte apenas se logro escuchar en cierta programación de música picotera, me refiero a la parte del audio comprendida desde el minuto 8:48 como hasta el 10:40:
En la década de los 90s, uno de los discos en los que Lokassa participa con la agrupación Soukous Stars, Kin Night, disco este que actualmente no deja de sonar en los bailes de verbena y hasta en las emisoras de radio local. Kin Night, el cual es un mosaico de varios temas musicales, sin embargo, los programadores de música local solamente ponen a sonar un movido fragmento el cual es el clímax de toda la pieza musical, a partir del minuto 4:11 hasta minuto 7:00.
Nuevamente se impuso el éxito musical Sofía, que por onomatopeya recibió el extraño nombre de “Sin Bolas” Una vez más se asocia o se hace relación al sonido del coro en una parte de la melodía, con una frase en español que en sí, nada tiene que ver. Sin bolas es un término que guarda relación con los individuos eunucos:
Posteriormente, el éxito de la Soukous Stars que sonó en el Caribe colombiano fue “Icha” donde participaron músicos como Syran Mbenza y Passi Jo. A este éxito musical se le denomino con el apelativo de “Sebastián” como resultante, una vez más, de la distorsión onomatopéyica, de un saludo en francés grabado en la canción:
Matti es sin lugar a dudas, otro de los éxitos que tengo que destacar de esta agrupación:
Más tarde sonó “Iyelele” la pieza musical que se dejo escuchar por todos los bailes de verbena. Este disco sonó bastante para los años 1994-95.
“Double Double” de Nyboma, el cual hay dos versiones. La versión donde participa Lokassa es un poco más corta y también la más conocida y exitosa en nuestro medio. El piconema de este corte o track es verdaderamente inverosímil. En el ambiente picotero, sin explicación alguna, le llama a este disco como “La Masacre o El Terror de Palenque”
En los primeros años del siglo XXI, la agrupación Soukous Stars empieza a sonar a través de los picós, después de una manera masiva en la ciudad de Barranquilla: “Lokassa ya Mbongo et evizo stars” el cual recibe el nombre de “La Sorpresa” Aquí está la muestra;
No satisfechos con lo que hasta ahora hemos clasificado, sabemos y reconocemos que hemos pasado por alto muchos otros temas musicales, en los que el maestro Lokassa ha intervenido, participado y/o liderando con su maravillosa habilidad técnica  en el dominio de la guitarra, es una verdad de a puño, el hecho, del significativo impacto de la música popular africana y en especial, la interpretada por las habilidosas manos de Lokassa Ya Mbongo en el Caribe colombiano, incluso, por encima de importantes músicos ídolos que son especialistas en otros géneros musicales, externos y locales, y que no han padecido, como en el caso de la música africana, de la no aceptación y aprobación de parte de sectores de la difusión masiva y oficial, resistencia considerada o atribuidas en parte, a las barreras idiomáticas y lingüísticas del Caribe antillano, por su diversidad, los estigmas y prejuicios que conllevan a la discriminación social, racial, todavía, como rezagos de la colonia, y que apenas hoy, con mucha dificultad, nos enfrentamos al espejo y aceptamos, etnicamente, lo que en realidad somos.  
Alex Alemán, Picotero (Disc Jockey) y difusor de la música de Lokassa en Barranquilla
  
Nota Audiovisual: Youtube
Fotografía:

Joaquín Sarmiento; revista Soho edición 97 de 2008
Fotos de albumes de facebook; Sidney Reyes, Matilde Herrera, Alex Alemán, Luís de la Salas (Lukasaro), Archivos de Fukafra.
Asesoría y colaboración: Fabián Altahona y Sidney Reyes.
*Artista plástico e investigador cultural