domingo, 13 de diciembre de 2015

“Carambola” de “Joao Seria” y la agrupación “África Negra”

Por Dairo Barriosnuevo*

Portada original del disco 
Enlace de You Tube:
https://www.youtube.com/watch?v=LQdXAVY6BJc


El músico Joao Seria
Desde un lejano y paradisíaco archipiélago ubicado en el occidente de África, golfo de guinea, un conjunto de islas, ex colonias portuguesas, cuyo nombre corresponden al de “Sao Tomé y Príncipe” llegó un célebre long play, directamente para la discoteca del picó “El Conde” de Cartagena, se trataba nada menos que de un disco de la agrupación musical África Negra, liderado por el músico Joao Seria, éxito inicial que en Colombia, tuvo o tiene, el apelativo de “El Embolador” nombre original del disco “Carambola”

Este L.P fue grabado en el año de 1983, bajo el sello disquero “Iefe Discos”

Fabian Altahona
Según Fabian Altahona: "la música de África Negra tiene influencia de Congo, sin embargo, es única, propia y tiene un sonido sin pulir, muy crudo, probablemente, por el hecho de que su música se grabó en Santo Tomé y no en un estudio de alta tecnología en Europa."

Jero Fajardo
El picotero “Jero Fajardo” nos hace saber: que quien trajo este disco del exterior, fue un marino llamado “Dicson Villera,” quien para entonces, era un marino que prestaba su servicios para el buque ARC Gloria.

Buque ARC Gloria
Lo cierto es…que lo rebautizaron con el “piconema” de El Embolador, según el veterano picotero del picó El Conde “Vicente Meñaca,” cuenta: que para los bailadores cartageneros, el sonido brillante del disco, por efectos de una absurda asociación, el cual parece o da la sensación de frotar, aludiendo al oficio en que un lustrador de zapatos, frota un trapo, para sacarle brillo a los zapatos, de ahí, como traído de los pelos, fue que se le acuñó este singular nombre, para un tema de música como en el caso de Carambola.


Vicente Meñaca
Claro que lo del Embolador para el disco de parte de los cartageneros no quedó ahí, sino que también paso a ser el nombre que identifica a este particular ritmo de música proveniente de las islas de Sao Tomé y Príncipe.

Respaldo del disco
El disco Carambola, además de otros hermosos temas de música, que le acompañan en esta producción, como “Nao nao senhor,” “Mino bo be qua queda,” entre otros, permanecieron exclusivos por muchos años, hasta convertirlos en los discos insignias del picó El Conde, los discos que llenaban todos los bailes de verbena, a donde El Conde, hiciera su presentación en el caribe colombiano.

Picó El Conde de Cartagena, años 80. 
Desde el año de 1983 hasta 1999, fueron 16 largos años, en que los picoteros del Conde, de manera permanente, trajinaran con la aguja del toca disco, este valioso y único acetato, que para entonces, existía, en el ya competido circuito picotero y verbenero.

La manera de preservar este disco como un exclusivo por tanto tiempo fue, la de destruir la información que traía el disco, se deshicieron de la portada, rasparon y tacharon la etiqueta del disco, de modo que, nadie sabía, ni tenía idea de dónde provenía el codiciado disco.

Lucas Silva
Para el año de 1999, un productor de música bogotano llamado Lucas Silva, quien residía en la ciudad de París (Francia), cuenta que en una tienda de discos, de pura casualidad se encontró con el codiciado disco de África Negra en formato de CD, quien de inmediato, informo la noticia del valioso hallazgo a varios amigos en Colombia, de modo, que en cuestión de horas, el CD ya estaba en manos de los productores de música en Colombia, quienes de inmediato, sacaron al mercado varias producciones bajo el sello Morgan Records, los llamados Emboladores del picó El Conde.

Cuenta Lucas, que mandar este CD desde París, le trajo como consecuencia la enemistad de “Francisco Pacho Majón” propietario del picó El Conde, quien todavía no le habla.

Francisco "Pacho" Majnón
Lo cierto es...que a pesar de la abundancia de las nuevas copias piratas de estos discos, con un excelente sonido, El Conde, todavía se da el lujo, de poner a sonar en el toca disco, aquella vieja y trajinada pieza de museo con abundante sonido de scratch, el tema Carambola o El Embolador, la cual se enorgullece, acompañando con una vieja glosa diciendo: ¡¡¡Este es el disco original, el que suena por ahí, es regrabado!!!

Agradecimientos:

Jero Fajardo (picotero)
Fabian Altahona (Investigador Cultural)
Vicente Meñaca (Picotero)
Discografía: Angel Correa (Anco)
Fotos: Africolombia, Fukafra, Facebook de Laín Dominguez, Google
Enlace de YouTube


*Artista Plástico e Investigador Cultural

domingo, 25 de octubre de 2015

Etat Major (Bololo) Extra Music

Por Dairo Barriosnuevo*


La portada del disco

Enlace del disco en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=2a-kHxNXDMg

El Ndomboló es un nuevo ritmo de música africana que data desde mediados de la década de los 90. Es la creación de nuevos grupos musicales de la región del Congo pero que están radicados en parís (Francia).

Este nuevo aire musical es consecuencia de la evolución de la Rumba Congolesa y el Soukous, este último, se extendió no solo por toda el África subsahariana y Europa, sino por el caribe antillano y el mundo, también llegó a Colombia bajo el nombre de Champeta.


El Maestro de la guitarra Sebene Diblo Dibala
El maestro Diblo Dibala dice: “Ndomboló es el nombre de un baile, donde la música, que acompaña esta danza también se llama Ndomboló.”

Por su parte Sidney Reyes cuenta que “Ndomboló es el nombre asociado con un baile y una animación original de República Democrática de Congo, un grito, como dicen en Kinshasa.”


Sidney Reyes Reyes
Errol Montes Pizarro por su parte: "La Creencia más extendida es que Ndomboló es una vieja palabra en Hindoubill y significa Mariguana. "Hindoubill" fue un idioma-jerga popular entre los jóvenes en Kinshasa a finales de los 50 del siglo pasado. Según la creencia popular cuando se baila Ndomboló, parece que se hace estando enmarijuanado."

El Ndomboló es bailado casi al mismo estilo del Soukous, moviendo las caderas, una especie de baile nalgar, lo que en varios países del mismo África como Malí, Camerún y Kenia, ha sido objeto de censura por considerarlo un baile obsceno. En el año 2000, después de un intento de censura en la radio y la televisión en la república Democrática de Congo, el Ndomboló no solo salió airoso, sino fortalecido y aún más popular.


Errol Montes Pizarro
El ritmo Ndomboló fue inicialmente interpretado por agrupaciones y artistas africanos como Wenge Music, Werrason, JB Mpiana, Koffi Olomide, Awilo Longomba, Aurlus Mabelé, Fally Ipupa y por supuesto, Extra Music, entre muchos otros.

Etat Major (Estado mayor, extraordinariamente) de la agrupación Extra Music, éxito que fue grabado en París en 1998, es el disco más reconocible entre la serie de Ndomboló que nos ha llegado a Colombia. A partir del año 1999 fue que sonó y todavía, sigue siendo programado como uno de los grandes clásicos de la música africana verbenera, en el caribe colombiano, gracias, a la potente máquina de sonido “El Chichi Megamix” de propiedad de Alfonso Redondo, promocionado y pegado por una dupla de veteranos picoteros: Fernando “Chiqui” Rondón y Efraín Tinoco “El Tino”


Nicolás Contreras
Nicolás Contreras, quien desde hace algunos años viene conformado el primer diccionario de etimología popular llamado: “Champeléxico” dice: “que el término Ndomboló por homofonía, es asociado con la palabra Bololó, la cual significa: tumulto de personas, fiesta o pelea, es El Piconema (Falso nombre de los temas musicales) utilizado para identificar a este nuevo ritmo de música africana o en particular, a la pieza musical titulada Etat Major.”

Con el advenimiento del Ndomboló, el circuito picotero y el escenario verbenero quedo a disposición y posesión de la llamada champeta criolla, incluso, actualmente hay un cover: una nueva versión muy popular del disco Etat Major, llamada Bololó, que está sonando en las populares emisoras de radio regional, la cual es interpretada, por la agrupación de música: Bazurto All Star.

Enlace del disco El Bololó en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=kcBeROZ4PrA

Fernando "Chiqui" Rondon 
Desde un principio, El Ndomboló no fue bien recibido en el ambiente picotero y verbenero, tuvo mucha resistencia de parte de los melómanos, bailadores y el público en general, siempre se le consideró una música fea y de muy mala calidad en comparación con otros ritmos musicales de la misma África. Para el público champetúo, el Ndomboló resultó ser una música muy larga y aburrida, cantan y animan en demasía, es como si todo el tiempo rapearan. Casi ninguno de estos discos tiene clímax (descarga instrumental) como el Soukous o el Highlife, que es lo que verdaderamente, les interesa al melómano y al bailador.

Aunque nos hayan llegado muchos Ndomboló, realmente, son muy pocos los discos que han sido éxitos, como en el caso de Etat Major.


Efraín Tinoco "El Tino"
El Ndomboló hizo crisis en la programación musical picotera y verbenera, entre otras, una de las razones fue, que los músicos africanos ya reconocidos en nuestro medio, no producían la música que siempre nos gustó, casi todos, cantaban y realizaban producciones de lo que para ellos estaba de moda, el Ndomboló.

Esto trajo como resultado, que los amantes y seguidores de la música africana, mermaran su interés en esta nueva música. El tráfico y su distribución y comercio local, se vio disminuido de una manera considerable, casi nadie la vendía, ni tampoco la compraban, sumado a esto, estábamos en la era digital del CD, los discos en vinilo, estaban casi extintos, ser coleccionista de música en acetato se transformó en una vieja causa para coleccionistas.
Picó El Chichi Megamix
Los picoteros dejaron de ser programadores de música y pasaron a la actuación, se transformaron en animadores de bailes de tarima, a ese “Show Man,” en vivo, es lo que se conoció como “El Perreo.” La música, paso de ser la gallina de los huevos de oro a ser un simple fondo, como cortinas intervenidas y mezcladas con efectos de sonido acompañados de una base rítmica computarizada, a través de los dispositivos electrónicos llamados sámpler.

Para Finalizar, de los Ndomboló se extraen secciones cortas de pistas, con el que se hacen los loops (pegas) extendiendo los discos, creando nuevas ediciones de audios, nuevas grabaciones, lo que hoy, en el mundo picotero y verbenero, tiene el apelativo de “La Música Guarapo.”

Agradecimientos:

Diblo Dibala: Músico
Sidney Reyes: Investigador Cultural
Errol Montes Pizarro: Investigador Cultural
Nicolás Contreras: Investigador Cultural
Fernando “Chiqui” Rendón: Picotero
Efraín Tinoco “El Tino”: Picotero
Fotografía: Facebook y Fukafra (Fundación Cultural Afroamericana)

*Artista Plástico e Investigador Cultural

lunes, 5 de octubre de 2015

Confirmado, el picó es un sistema de sonido de origen Barranquillero.

Por Dairo Barriosnuevo*


El Ultimo Hit de Barranquilla, años 80, de propiedad de Adolfo Parra (QEPD).
El investigador Nicolás contreras, en varias conferencias planteó, “que el fenómeno urbano de los picos en el caribe colombiano, no es un asunto exclusivo de esta región, que también los hay en Jamaica, los cuales se conocen como los “Sound System,” en Acapulco México, a estos aparatos se les llama “Sonideros,” en Maracaibo y otras ciudades de Venezuela son llamados “Minitecas” que para las grandes fiestas, eventos y espectáculos, los hay en todo el mundo, pero ninguno, con las características y propiedades del picó colombiano.”


Nicolás Contreras
La pregunta es ¿cuánto tiempo ha pasado, desde que estos aparatos de sonidos, a los que llamamos picós, ya sea para la alegría y el goce de unos y un terrible dolor de cabeza para otros, haga parte de nuestra vida cotidiana? Lo cierto es, que los amantes y seguidores de esta cultura sonora en las ciudades de Barranquilla y Cartagena, no solo rivalizan por tener los mejores aparatos de sonido, sino que también se pelea su natalicio.


En el año de 1983, en la revista Diners, el periodista Juan Pérez López planteó lo siguiente: “se calcula que en Barranquilla hay decenas de picós. Allí se inventaron y fue allí, además, en donde se generalizo la costumbre de bautizarlos con un nombre y de pintar los frentes de sus parlantes.”1

David Sánchez Juliao (QEPD)
En el libro "Joselito Carnaval" de Edgar Ray Sinning, Ediciones Costa Caribe 1992-1997. Cita a David Sánchez Juliao (QEPD) quien afirmó; “los primeros picós hacen su aparición en la costa norte hacia 1951. Se instalan los primeros picós en los tenderetes de las corralejas, que más tarde fueron prohibidas por ahogar el sonido de las bandas financiadas por los terratenientes en este espectáculo circense.”2

Para el año de 1993 en el diario The New York Times, la investigadora Daisan McLane, afirmo: “Colombia como cualquier otro lugar del Caribe tiene la propiedad de improvisar. El picó es la ingeniosa contribución de Cartagena a la tecnología caribeña.
El picó cartagenero parece más antiguo que los que hay en sur del Bronx (USA). Y a su vez más viejo es más viejo que la música Hip-Hop, además existen algunos que datan de los años 50.”3

Segun Roberto Zubiría: "No hay un acuerdo acerca del sitio acerca del sitio de origen de los primeros picós, algunas investigaciones apuntan a que fueron construidos en Cartagena, otros aseguran que nacieron en Barranquilla, y cada investigación está respaldada con nombres, cifras y datos." 

Ver más información sobre el tema en la siguiente dirección: http://www.pico.com.co/historias/17/1950

Marco T. Barros Ariza (QEPD)
En el año de 1994 en su acostumbrada columna del diario La Libertad “¿Sabía usted que… por Marco T. Barros Ariza (QEPD) escribió lo siguiente: "Los primeros picós que funcionaron en Barranquilla, hoy llamados equipos de sonido fueron los siguientes: el de Domingo Rodríguez, más conocido como el viejo Domingo. Residía en el barrio de tolerancia o  barrio Chino. Comenzó a funcionar en el año de 1939. El de Félix Ruíz, quien era peluquero y vivía en calle de Jesús, carrera El Porvenir (calle 37, carrera 30), frente al Parque Almendra Tropical, funcionó desde el año de 1939. El de Juan B. Sarmiento, año de 1942, residenciado en calle  Murillo, carreras Bocas de Ceniza y Vesubio (calle 45 carrera 27, esquina). La hora de pickup en el año de 1939 costaba un peso."4


El folclorista barranquillero Alfonso Fontalvo, a sus 74 años nos cuenta, que los primeros picós que conoció fueron los del barrio de San Roque y fue para la década de los 40, realmente no eran muchos, ni eran tan grandes como los de ahora, eran del tamaño de un equipo de sonido casero, a los que se les transportaba en carretillas, la mayoría no tenían un nombre como los de ahora.


Alfonso Fontalvo
Recuerda que para la época, había uno que era de propiedad del señor Rafael Padilla, quien tenía una zapatería, la sede para contratar su servicios musicales era la calle Almendra y Concordia (calle 28 carrera 33)

El picó de Augusto Cuenta que quedaba en la calle Maturín y Concordia (calle 21 carrera 33)

El picó de la señora Ana de Pertúz en la llamada Zona Negra, sector del barrio de San Roque al que le llamaron de esta manera, porque la gente que habitaba fueron emigrante de los municipios de Hato Viejo, Morales, San Jacinto (Bolívar) Santana (Magdalena), entre otros, gente con predominio de tez morena o negra, a los que les gustaba mucho la rumba y el trago.

Alfonso Fontalvo cuenta, que lo que hoy se conoce como un estadero con picó de planta incluido, era una tienda, restaurante, venta de cerveza y ron, además una pista de baile, se llamó “La Bola Roja” calle 17 carrera 35, era el sitio para la recreación y el goce, del personal que trabajaba como matarife en el antiguo matadero municipal del sector.


Alfonso Fontalvo en la Casa Museo De la Danza El Toro Ribereño.
Para esa misma década de los 40, aparece el primer gran nombre de un  picó “El Ultimo Hit” del señor Jairo Lemus Posada, el cual estaba ubicado en la calle De La Cruz y Concordia (calle 29 con 33) la misma cuadra en la que está ubicada La Casa Museo de la Danza del Torito.

El primer baile de verbena o baile de carnaval que se haya conocido en Barranquilla, que sea animada con la música de un picó, se llamó “Una Noche En La Selva” se llamaba así, gracias, a que se realizaba en un enorme patio con frondosos árboles y vegetación, con el paso del tiempo, este mismo baile, el cual estaba ubicado en la calle Almendra y Concordia (calle 28 carrera 33) lo trasladaron a media cuadra y paso a llamarse Almecon, las abreviaturas de estas mismas calles.


Sadid Otega Pérez
El profesor Sadid Ortega Pérez, destaca la importancia que el picó tiene para el imaginario colectivo popular del barranquillero: “En los bailes de Carnaval en el sur de la ciudad, el picó es lo más importante. No importa quién sea la reina; el rey Momo; no importa donde se haga la fiesta, lo importante es el nombre del picó.

El picó congrega a sus seguidores como por arte de magia. Cuando comienza a sonar, empiezan a llegar los bailadores de todas partes atraídos por ese trepidar cadencioso que les penetra en todo el cuerpo y les hace hervir la sangre. Ya no es el tambor el que los convoca a la usanza de los primitivos abuelos africanos: ahora, en estos modernos tiempos, el que reúne la tribu es el picó.”5

Agradecimientos:

Nicolas Contreras
Alfonso Fontalvo

Fotos: Osvaldo Cepeda, Perfil de Facebook y Fukafra

Notas Bibliográficas:

1.  PEREZ LÓPEZ, Juan: Los picós de Barranquilla; Revista Diners, febrero de 1983.

2. SANCHEZ JULIAO, David. Citado por SINNING, Edgar Rey. Joselito Carnaval. Libro Ediciones Costa Caribe, 1992-1997, p.84.

3. MCLANE, Daisan. The New York Times, Domingo 23 de mayo de 1993. Traducción y adaptación: Manuel Reyes Bolaños (MANREBO)

4. http://www.pico.com.co/historias/17/1950

5. BARROS, Marco T. Columna: ¿Sabía usted que...Diario La Libertad. Barranquilla 1 de diciembre de 1994.

6. ORTEGA PEREZ, Sadid. EstudioSemiotico De La Verbena y El Picó. El Heraldo Dominical, Barranquilla 10 de febrero de 2002. P. 5.



*Artista Plástico e Investigador Cultural

lunes, 28 de septiembre de 2015

Safari, “La Mecedora” Viva Makale Orquesta

Por Dairo Barriosnuevo*

Colección privada de Adolfo Tchrassi

Enlace del disco en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=wi-ajPT5HGc

Para el año de 1985, desde las lejanas tierras del este de África, llegó para quedarse extraviado y circulando en el caribe colombiano, un maravilloso sonido de ritmo “pop Kikuyo,” a través de una producción musical bajo el sello norteamericano Makossa, hago referencia, al clásico de música verbenera que se le conoce como “La Mecedora” cuyo nombre original es “Safari” de la orquesta “Viva Makale” originario de la república de Kenya y que según fuentes de credibilidad, fue suministrado por el reconocido proveedor de música picotera, Luis Cortez.

Luis Cortéz
El disco de 33 rpm, el cual trajo dos cortes, uno de cada lado y que inicialmente, sonara en la ciudad de Santa Marta y alrededores como uno de los exclusivo del picó “El Guajiro” de Cartagena, de propiedad de Julio Pájaro.

Rolando Palacios
Le consultamos al administrador y picotero de entonces Rolando Palacios ¿Por qué Santa Marta y no Cartagena de donde es originario el picó El Guajiro? Dice, que para aquella época, este picó no era profeta en su tierra, así que se la pasaba tocando en una importante plaza verbenera como lo es el corregimiento de Gaira, al igual que en la misma ciudad de Santa Marta y por supuesto, Barranquilla, a donde El Guajiro se radicó y se posesiono durante gran parte de la década de los 80.

El Guajiro: Tira flechas de Cartagena, Años 80.
Mientras El Guajiro, sonaba el tema de música Safari, como uno de sus exclusivos, para ese mismo año, esta misma producción musical también le llegó a la discoteca del picó El Timbalero de propiedad de Víctor Alemán (q.e.p.d), sin embargo, lo que empezaron a programar como una nueva adquisición musical, fue, el respaldo del acetato de Safari, el corte titulado “Mama Nala” de la orquestra “Assamba” también originaria de Kenya y al que en nuestro contexto picotero y verbenero, le apodaron “El Encaramao.” Apelativo a consecuencia de que el disco, por onomatopeya, pareciera decir, repetidamente, la palabra encaramao.


Enlace del disco en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=5jeSRkYoJx0

Álex Alemán
Lo curioso de todo este asunto es…que mientras el sistema picotero buscaba con ansias, la información o referencia del disco Safari, el picó El Timbalero lo tenía, pero sus picoteros de entonces, Alex y Toño de León, no lo sabían, secreto que perduro por casi seis meses, hasta que el mismo Rolando Palacios, sorprendiera a su colega Alex Alemán, tirándole el valioso dato, desde entonces, el preciado disco, fue compartido por los dos picós, quienes lo programaron y lo convirtieron en uno de los clásicos de música verbenera más sonados y bailados desde entonces.

El Timbalero y Víctor Alemán (QEPD)
El disco Safari de la orquesta Viva Makale, pierde su importancia un año después, 1986, hasta que los pirateadores y comerciantes de música informal, hicieron su agosto sacándolo al mercado.
Cuenta Rolando Palacios, que el que descubrió el tema fue un picotero del Guajiro llamado Gabriel Meza, pero quien le acuño el descabellado nombre de “La Mecedora” fue William Santiago “Cara e Burro” (q.e.p.d.) al ver a Julio Pájaro degustando del disco borracho en una mecedora.

William Santiago (QEPD)
Cabe destacar que este acetato de sello Makossa, tampoco es la grabación oficial del disco Safari, este es un vinilo que los coleccionistas llaman un “Cover Generi Disc” porque el disco original, viene en un formato sencillo de 45 RPM, grabado en la ciudad de Nairobi Kenya y que al parecer, solamente hay dos o tres de estos ejemplares en manos de reconocidos coleccionistas de música en la ciudad de Barranquilla.

Agradecimientos:

Rolando Palacios (Picotero)
Alex Alemán (Picotero)
Luis Meza (Picotero)
Hernán Ahumada “Raspao” (Productor Musical y Picotero)
Edgar Magdaniel (Coleccionista)
Angel Correa “Anco” (Picotero)
Jorge “York” Díaz


*Artista Plástico e Investigador Cultural

jueves, 17 de septiembre de 2015

El Recreativo Arte De Ser Picotero

Por Dairo Barriosnuevo *


Wilfred Guerrero
En el mundo de hoy, no solo tenemos a los músicos artistas, aquellos, que naturalmente, crean y hacen los sonidos musicales existentes, y que a diario, bajo diversos intereses, todos, de alguna manera consumimos.

También existe un sector de diversos musicalizadores que son lanzadores y promotores, programadores y re creadores, de todos esos sonidos musicales, los cuales, se ponen a disposición por los diferentes canales o medios de comunicación que son masivos, ellos son los denominados Disc Jockeys. 
Alex Aleman
Lanzar, programar y recrear todos aquellos sonidos musicales, es igualmente un arte. A través del dominio de tales sonidos, no solo se manipulan los diferentes ritmos musicales, los disc jockey también maniobran los diversos estados emocionales de los receptores y por consiguiente: individuos, grupos, conglomerados y masas.

Luis Meza (QEPD)
Fenómeno de emisión y recepción, que a nuestro parecer, es comparable con el antiguo oficio de un titiritero. La música, pasan a ser los hilos invisibles, con los que se manipula y se le da vida a sus marionetas, quienes son los receptores, o sea, todos aquellos a quienes va dirigido todo el mensaje musical.

Cesar Romaro
Los llamados disc jockey (también conocido con la abreviatura de DJ y su pronunciación anglosajona de Deejay), los cuales, hay de muchas formas y estilos, dependiendo de la cultura y el contexto musical a la que pertenezca, son estos los personajes, que en nuestro contexto cultural musical, denominamos “El Picotero.”

Alvaro Rodriguez y Wilmer Vergara "El Jopi"
Disc Jockey o Picotero significa, persona que tiene por oficio seleccionar y poner discos, al igual que anima y dirige un programa musical, ya sea una emisora de radio, discoteca o una máquina de sonido (Sound Machine), que en nuestra cultura y contexto, denominamos como un picó.
Nelson Fontalvo
El profesor de idiomas Sadid Ortega Pérez, plantea que “la palabra picó viene del sustantivo pickup, una sola palabra, que literalmente significa lector (según el diccionario de términos técnicos del inglés de Javier Collazos, 1986). Es decir, pickup es el dispositivo mecánico del toca disco que termina en una aguja, que es el encargado de leer la música grabada en los surcos del disco. Es el brazo del toca disco.
Sadid Ortega Pérez
El pueblo, por sinécdoque (sinécdoque es cuando se toma la parte por el todo) adaptó la palabra pickup (picó en español) a todo el equipo, a todo el escaparate musical.” 1.

Efraín Tinoco "El Tino"
Por su parte, Daisan Mclane nos hace saber que “En las manos de un gran picotero, el brazo, se convierte en una brocha, un tambor o un cuchillo. Solo basta mirar lo que Chawala hace, cuando mezcla los diferentes tonos o sonidos; él, perfectamente coloca la aguja “pickeríng” del tocadisco en forma exacta en el surco que le interesa que suene.” 2
Noraldo Iriarte (Chawala)
Existen varios tipos de disc jockeys. Por ejemplo: los de la radio que reproducen música, la cual es emitida a través de sus diversos programas. El DJ de club social que selecciona y toca música de diferentes lugares, como bares o discoteca, en nuestro contexto son las cantinas y estaderos, los bailes de verbena, incluso, en los estadios.
Antonio "Toño" Noriega
Los DJ de Hip Hop suelen utilizar varios toca discos y su música, suele servir de base o pista, para que un cantante de rap cante sobre ella. Además, este tipo de DJ acompaña, realizando múltiples efectos de sonido, el cual es también denominado “Turntablism” cuyo arte es el de arreglar o crear música mediante efectos de sonido y manipulación de las rutinas de rotación y lectura de los discos de vinilo sobre un plato gira discos.

Fernando Viloria
El Picotero debe tener un dominio general, de todo el acervo histórico musical y cultural, dentro de su determinado contexto musical, picotero y verbenero, esto es...que debe tener referenciado, significativamente, la mayoria de los contenidos auditivos, que hereditariamente, va legando entre las distintas generaciones, es decir, debe portar una memoria histórica colectiva, la misma que conforma, todos aquellos imaginarios colectivos y populares, de los barrios y localidades, dentro de todo este contexto urbano.

Marcos García
La tornamesa o consola, a donde el picotero de hoy día, programa y manipula los discos de vinilo, es ahora, llamada también como “Disc Play” siendo esta, una consola más liviana y portátil, es allí, a donde el picotero, pone a prueba su habilidad y versatilidad con los discos, su oído musical en el control de sonido, además, de manera previa, como a manera de estudio, escucha una y otra vez, los sonidos de un track o corte de musica, que como exclusivo, lanza y promociona, ante un público creado y condicionado, que cree, será el próximo éxito de los próximos días, semanas, meses y en algunos casos, años, en los diferentes escenarios de baile y verbena.
Reinaldo Alvarez
El peor incidente que le puede pasar al picotero, es, que su competencia o rival de turno, le repita el disco, precisamente, en el instante en que acaba de programar como uno de sus discos exclusivos.
Klayr Iriarte
En la cabeza de un picotero debe estar la información general, de lo que en música hay o no, dentro dentro del sistema de música picotero. Debe tener idea o noción de lo que hay en cada una de las discotecas o caja de música de los adversarios del sistema, ya sea en la ciudad o región, lo que le permite organizar estrategias y discursos comunicativos musicales, durante cada una de sus estelares presentaciones musicales.
Efrain Márquez
Un picotero no solo debe conocer la plaza, debe tener información previa, de lo que allí se baila, para ello, debe navegar y dominar los diversos géneros, ritmos, estilos, recreaciones, y re activaciones musicales, propias, de los intereses particulares de ese bailador.
Manuel Acuña "El Bionico"
Por ejemplo: el discurso comunicativo musical que se programa en el barrio Rebolo, no es el mismo que que se expone en el barrio La Manga y Nueva Colombia, o en el barrio La Magdalena. Tampoco es el mismo discurso comunicativo musical a emplear en un municipio vecino, como Soledad, aunque este haga parte del área metropolitana de Barranquilla. Obviamente, todas las plazas musicales son diferentes.
Alvaro Vanegas
Además de todo lo anterior, El Picotero, debe tener en cuenta el tipo de evento o fiesta para la que presta su servicio de musicalizador. Por ejemplo: tocar en un festival picotero a donde hay una feroz competencia músical y el sonido con otro y/o varios picós, no significa lo mismo, que tocar él solo en un baile de verbena, o en un bazar bailable para estudiantes, mucho menos, si se trata de una fiesta privada de matrimonio, grado y/o de un quinceañero. La música para cada uno de estos escenarios es distinta.
Angel Correa "Anco"
Una de las pautas interesantes de todo este juego entre los varones es lo que llaman el caramelo difícil. Toda la música que se programa a través de un picó debe ser en formato de pasta, acetatos o vinilos, porque tenerlo en otro formato como en CD, memoria, casete, mini disc, es solo eso, tener un audio, y para demostrar que se tiene, debe ser en documento en físico, como si se tratara de tener una prueba reina, se debe poner a sonar el formato de vinilo, no solo para tenerlo, rayarlo y/o hacer sentir el efecto de scratch, aguantarlo sobre el plato del toca disco, como la parte de un ritual, además de exhibir el ejemplar, la portada del L.P. como si se tratara de un trofeo.
Armando "Cataplan" Jinete
Un buen picotero es quien hace y posesiona el nombre de un picó en la plaza, y como en el viejo cuento infantil del flautista de Hamelin, el asunto es con música, la que convoca y crea públicos seguidores, de melómanos y bailadores, quienes de manera ciega y cautiva, lo siguen. El picotero hace que la gente se agolpe en la entrada del baile y pague por entrar en la taquilla, e ingrese a la escena de baile, no solo para oír y verlo actuar, sino para chicanear, pasarla bacano, al son de un refrescante trago de cerveza o ron, puro goce y placer que produce la música en altos decibelios.

Bibliografía:

1 ORTEGA PEREZ, Sadid, Picó, Música y Carnaval. Documento presentado en el foro sobre El Carnaval en el Teatro la Facultad de Bellas Artes De La Universidad Del Atlántico, febrero 4 de 1999.

2 Por MCLANE, Daisan. The New York Times, domingo 23 de mayo de 1993, traducción y adaptación: Manuel Reyes Bolaños (MANREBO)

*Artista Plástico e investigador Cultural